
EL BESO DE JUDAS
La sociedad, tal como la hemos constituido, no tiene un lugar para mí, no tiene nada que ofrecerme. Pero la Naturaleza, cuyas hermosas lluvias mojan por igual a justos que a pecadores, esculpirá cuevas en las rocas en las que yo pueda esconderme, y creará valles secretos en cuyo silencio pueda llorar sin que nadie me perturbe. Y esa Naturaleza cuajará la noche de estrellas para que yo pueda pasear al aire libre, en la oscuridad, sin tropezarme. Y sembrará vientos sobre mis huellas para que nadie pueda seguirlas y causarme daño; y me limpiará con la pureza de sus aguas salvajes y con hierbas amargas me depurará por completo.
1 comentario:
La lluvia también limpiará el rastro de sangre que dejo atrás a causa de las múltiples heridas infligidas en mi carne y en mi alma por la fiera humana.
En la cueva, inaccesible a su torpeza, tomo refugio... Y la dulce muerte me viene a buscar.
Publicar un comentario