miércoles, 4 de febrero de 2009

José Antonio Jáuregui













La ciencia y la teología del caos y del azar abren nuevos horizontes, enriquecen el discurso pero no logran vaciar todo el océano teológico en un pocito. Han descubierto los científicos que se dan grandes explosiones, grandes catástrofes, mucho caos, mucho desorden imprevisible en el mismo mundo físico, como en el humano (que también es en parte físico). Pero hablar del caos es hablar del cosmos como hablar de absurdo es hablar de lógica. La infracción no elimina la regla, sino que con su prima carnal, la excepción, supone y presupone la regla. Hablar de cosmos, de diseño, es hablar de diseñador. Hablar de evolución ascendente y ordenada es hablar de un piloto de la evolución que «dejada a sí misma» se nos va por el garete de la segunda ley de la termodinámica.

José Antonio Jáuregui: Dios, hoy. En la Ciencia, en la Cultura, en la Sociedad y en la vida del Hombre.

6 comentarios:

Sol dijo...

Es sencillo si lo queremos ver. Como hijos europeos del siglo XX nos han pretendido castrar del acervo secular de experiencia de los mundo sutiles, con "razones" aparentes y sutiles críticas a falta de rigor científico. Con ello han querido que arrojáramos al bebé con el agua sucia, pero somos muchos los que no nos conformamos con el sucedáneo de un psicologismo barato de charlatanería, vendedores de humo y crecepelos, como máxima expresión de la sutilidad humana.

El alma y el espíritu no desaparecen ni se degradan por negar su existencia, somos nosotros los que no soportamos por mucho tiempo vivir amputados en el cajón monstruoso de la razón egoísta y soberana.
¡Viva la libertad!

estherpino dijo...

Me uno al grito de Sol, y a la vez estoy harta de tener que "pedir perdón"por creer, por no conformarme con el materialismo absurdo en el que nos quieren adoctrinar, a que te miren como un bicho raro si hablas de un Diseñador Inteligente, de Dios. Me siento fuera de lo "políticamente correcto" y estoy orgullosa de ello.
Un abrazo.

SB dijo...

Tienes un blog ecléctico, y eso es saludable, me gusta la diversidad aunque yo me haya definido.

Saludos !!!

SB

José Del Moral De la Vega dijo...

José Antonio Jáuregui es un hombre de formación científica, y no puede desprenderse de su obsesión por buscar “causas”. Por su actividad docente se siente obligado a “explicarlas”. A él le gusta esta metáfora del relojero para explicar a Dios, y quizás le servía. Es una metáfora bellísima.
El hombre sabe que cuando descubra el cómo del último fenómeno, allí estará Dios –o nada-. Y el hombre, con ayuda de la ciencia, va desentrañando fenómeno tras fenómeno, pero lo que realmente descubre, con cada uno, es que, detrás, de manera exponencial, hay muchos más por descubrir. ¿Quién está detrás de todo? ¿Me sirve la teología? ¿Me sirve la ciencia?
A muchos sólo les sirve la intuición, -¿la sabiduría del ignorante?- Yo me quiero quedar entre estos.
Me alegra que nos traigas aquí a este lujo de antropólogo español.
Un abrazo

Gaudiosa dijo...

Hola a todos.
Sol, Esther, ¡arriba ese espíritu asertivo y reivindicativo!
Y yo también me uno ¡Viva la libertad!

SB, me gusta tu blog definido. Es fantástico. En este también hay marcada alguna línea, aunque está bien que no se note mucho ;)... Es broma. Saludos y gracias.

José del Moral, gracias por tus sabias (y socráticas) palabras. Estoy de acuerdo contigo y una de las formas más bellas de expresarlo creo es la de San Juan de la Cruz:
Entreme donde no supe
y quedéme no sabiendo
toda sciencia trascendiendo.

Miren dijo...

Estando conformados de mente y espíritu, o corazón como comentábamos anteriormente, pretendemos explicar el cosmos, lo infinito, desde nuestra mente que aún no sabe explicar el misterio del cuerpo en que mora. Y pretendemos además, que lo podemos realizar sin escuchar el corazón, ya que el espíritu para la ciencia no existe al no poderse cuantificar. Suprema ignorancia.