sábado, 7 de febrero de 2009

Dick Davis













LUZ FALSA

Mira donde el paisaje brilla incandescente
iluminado por el resplandor del deseo,

como los rostros que se agrupan junto al fuego
devuelven una luz que no les pertenece.


Traducción de José Luis García Martín

3 comentarios:

José Del Moral De la Vega dijo...

Bueno, la idea es muy bonita, pero, físicamente, todo lo que vemos no es más que un reflejo...Y ese principio sí que induce a la reflexión...-al menos a mí-. Todo, siempre, viene de algo que está detrás.
Un abrazo

angélica beatriz dijo...

El deseo sincero y puro, nacido del corazón que quiere entregar sin pedir, dar sin esperar recibir, es siempre genuino y crece silencioso, a la sombra del amor.

El otro deseo, el que nace de la vaciedad del alma, ése siempre luce majestuoso y su luz es solo espejismo fútil y efímero.

Buena reflexión querida Asunción.

Un beso y un abrazo grande para ti.

Gaudiosa dijo...

Hola Pepe, hola Angélica. Me gustó el pequeñito poema porque nos hace volvernos hacia nosotros mismos. Mirar no tanto afuera, como adentro.

Un fuerte abrazo y gracias por vuestras lúcidas reflexiones.