martes, 24 de marzo de 2009

Juan Ramón Jiménez



















¡No corras, ve despacio,
que donde tienes que ir es a ti solo!
¡ve despacio, no corras,
que el niño de tu yo, reciennacido
eterno,
no te puede seguir!


Juan Ramón Jiménez: Eternidades

1 comentario:

Anónimo dijo...

En el niño está, en germen, el hombre que será, pero hace falta tiempo,no valen las prisas.
Preciosa imagen y precioso poema.
Un abrazo.