jueves, 22 de enero de 2009

Hojas de hierba
















Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros,
Y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena o un huevo de reyezuelo,
Y que el escuerzo es una obra de arte para los gustos más exigentes,
Y que las zarzamoras engalanarían los salones del cielo,
Y que la más pequeña articulación de mi mano es un escarnio para todas las máquinas,
Y que la vaca masticando con la cabeza gacha supera cualquier estatua,
Y que un ratón es tan milagroso como para hacer vacilar a trillones de infieles.

Descubro que llevo en mí gneis, carbón, musgos filamentosos, frutas, cereales, raíces comestibles,
Y que he sido recubierto de un estuco de cuadrúpedos y pájaros,
Y que he puesto distancia, por buenas razones, con lo que quedó atrás,
Pero hago que comparezca ante mí cualquier cosa cuando así lo deseo.

Walt Whitman: Hojas de hierba (fragmento)


7 comentarios:

angélica beatriz dijo...

Querida Asunción, nos compartes unos versos revestidos de la gran verdad de la vida, y que no es sino la perfecta armonía de la Creación, donde todo tiene un valor y un significado, y que solo el corazón humilde puede descubrir.

Buscando en la Red, he encontrado un pensamiento hermoso de Walt Whitman. Quisiera dejarlo aquí, para ti y para todos.

Un beso muy grande Amiga querida.

"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre..." Walter Whitman.

Estherpino dijo...

Precioso texto que has compartido. Deesa misma obra, me gusta mucho el poema:

Esta mañana, antes de amanecer, subí a una colina a contemplar el firmamento poblado de estrellas,
Y le dije a mi alma: Cuando poseamos aquellos mundos y el placer de la sabiduría de todo cuanto hay en ellos.¿estaremos por fín llenos y satisfechos?
Y mi alma dijo:No, no habremos hecho otra cosa que alcanzar esos mundos para ir más allá.

Y es que siempre permanecerá el deseo de lo infinito.

Bellaluna dijo...

Withman: "No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre..."

alma dijo...

El milagro de la vida donde quiera que uno mire..

José Del Moral De la Vega dijo...

Cuando era niño, solía pasar largos ratos en el mirador de la casa de mis padres, literalmente colgada sobre el Guadalquivir, y cuando era de noche me gustaba oír el murmullo del agua en los cascajos de los meandros y el viento moviendo los álamos. De repente, una rana croaba tímidamente y, al instante, todo se llenaba de un inmenso croar al que se sumaban autillos, perros…Es el recuerdo al que me ha llevado tu poema y los que, imitándote, han colgado los demás.
Y es que la belleza, como el canto de las ranas, no para de crecer tan pronto como alguien la siembra.
Muy bonitos todos.
Gracias por empezar, Asun.
Un abrazo

Gaudiosa dijo...

¡Qué puedo yo decir!
Solamente gracias por compartir vuestra sensibilidad, receptividad y creatividad, y estos hermosos textos de Whitman.
Abrazos y besos. Mi corazón crece leyéndoos, compañeros.

Theo dijo...

hola! Te he descubierto en otro blog, y me ha sorprendido y alegrado encontrar a Whitman. Gracias por esos versos hermosos!

Saludos