miércoles, 15 de abril de 2009

Y nosotros hemos conocido














Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.

1Jn 4,16

9 comentarios:

Sol dijo...

Versículo sintético, claro y conciso. Anterior a toda la literatura de autoayuda.
Por eso decía otro Juan eso de que al atardecer de la vida seremos examinados de amor.
Gracias por tu luz y por tu amor.

Tordon dijo...

Bonita reflexión , Gaudiosa. Espero que sea extensiva a los que somos pecadores.

Gaudiosa dijo...

Sol: Gracias a ti y que lleves bien el temario ;).

Tordon: Esto del pecado o los pecadores es muy simple: todos los seres humanos somos pecadores. Sin excepciones.
Hoy en día, para los que rechazan el término pecar, esto suele decirse de otro modo: todo el mundo comete errores. Así que, si fuera sólo dirigida y aplicable a los no pecadores, a los perfectos en su pensar y obrar, no iría dirigida a nadie.
Además, ¿No sabes ya, por propia experiencia, que el amor no se detiene ante menudencias tales como el pecado, el dolor o la muerte?

Pele Ón dijo...

El examen final será de Amor, recuerda.
Bss

Gaudiosa dijo...

Pele Ón, gracias por el recuerdo. Iré haciendo los parciales y si no los paso y el final tampoco, quedaré para septiembre.

Por cierto, me ha llegado la buena noticia de que entonces van a dar aprobado general a quien se presente.
Bss

alma dijo...

Vaya...sabes que esta tarde estuve practicando esa misma postura...

Gaudiosa dijo...

Alma: ¿Pues sabes que de ti no me sorprende?
Un saludo.

Pele Ón dijo...

Lo del aprobado general ya se sabe, pero no lo digas, anda, que es peor.
Creo que nos presentamos todos.

Gaudiosa dijo...

Pele Ón: Ojalá tengas razón, nos presentemos todos y no falte nadie.
Un "cielo" en el que alguien no esté no es lo mismo, estaría incompleto, y eso sería una gran pérdida, pues cada uno de nosotros es único e irremplazable para Dios. Y si lo es para Él, lo es para nosotros, sus hijos: Cada uno es una obra perfecta de Su Amor.

Por otro lado ¿tú realmente crees que es peor que se sepa? Yo creo que no, porque dos de las cosas que más nos cuestan es aceptar el amor y el perdón. Cuántas veces, por sentirnos indignos, nos apartamos de la luz para que no se nos vea, renunciando así al amor gratuito de Dios.
Un abrazo, hermano. Y si no es antes, allí nos veremos.