lunes, 10 de noviembre de 2008

Libro del Profeta Ezequiel


EL TORRENTE DEL TEMPLO

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho. Me dijo: -«Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales.»

sábado, 8 de noviembre de 2008

¿Cambio?

Sándor Weöres

PRAE-EXISTENTIA

Es Dios quien desde siempre te ha estado pensando,
en su mente se yergue tu ser como una roca.
¿Qué es tu vida de espumas frente a esto?
¿Y es que para ti acaso es un cambio la muerte?

Inocente, confiada, ingenua



Wayne W. Dyer

LO INFANTIL Y LO PUERIL

Ser pueril y ser infantil son cosas completamente distintas, pese al hecho de que estas dos palabras se utilicen indistintamente. Ser pueril significa para mí ser un niño y actuar como un niño, lo cual es perfectamente válido, o ser un adulto y actuar como un niño de modo que indique que su crecimiento y su desarrollo se han paralizado años atrás, y que el individuo se ha estancado desde entonces, lo que, claro está, no es sano en ningún caso. Lo que quiero decir es que los adultos “pueriles” e “infantiles” son polos opuestos, no sinónimos (…).

Ser infantil significa en esencia ser inocente de todas esas ideas autoritarias y extrañas de lo que ha de ser la madurez, de lo que otros han intentado imponernos; ser confiado en el sentido de no caer en una paranoia autoritaria que lleve a desconfiar de los demás sin ninguna razón sólida. Y ser ingenuo o directo, y “sin sutilezas” en las relaciones con los demás y en nuestra visión del mundo.

Lo esencial de esto es que no tenemos que dejar de ser adultos para ser más infantiles. No tenemos por qué hacernos pueriles y mucho menos aún irresponsables para volver a convertirnos en niños en el sentido al que me refiero.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Symbols

Omraam Mikhaël Aïvanhov


De una enseñanza espiritual sólo debéis esperar verdades que producirán un cambio en vuestra consciencia. Este cambio será primero minúsculo, pero en él se hallan contenidos el cielo y la tierra. Recordad lo que dijo Jesús sobre el grano de mostaza: «Es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, se convierte en un árbol tan grande que los pájaros del cielo vienen a resguardarse en sus ramas.» No es por lo tanto la medida de la semilla lo que cuenta, sino su vigor. El grano de mostaza puede ser interpretado como un pensamiento o un sentimiento en apariencia imperceptible, pero que, si es intenso y se le dan las condiciones apropiadas, producirá unas realizaciones inmensas: «Los pájaros del cielo vienen a resguardarse en sus ramas», dijo Jesús.

Los pájaros, son los espíritus del mundo invisible: vienen a visitar a las criaturas que han abrazado la vida espiritual, e incluso encuentran abrigo en ellas. Entonces, ¿quién no se sentirá colmado con semejantes presencias?


miércoles, 5 de noviembre de 2008

ॐ मणि पद्मे हूँ

La práctica de la sabiduría liberadora

LOS TRES PRINCIPIOS DEL SEGMENTO DE LA SENDA
(Budismo tibetano)

Quien ve la inexorable causalidad de las cosas,
tanto de la vida cíclica como de la liberación,
y destruye cualquier convicción de objetividad
encuentra la senda que complace a los Vencedores.

La apariencia inevitablemente relativa
y el vacío desprovisto de toda afirmación…
Mientras ambas ideas se comprendan por separado
no se conocerá el propósito del vencedor.

Sin embargo cuando coinciden sin alternancia
la mera visión de la realidad inevitable
asegura el conocimiento más allá de los objetivismos
y la investigación de la visión resulta perfecta.

Es más, a medida que la experiencia hace desvanecer el absolutismo
y el vacío disipa el nihilismo,
sabemos que surge el vacío como causa y efecto…
y que ya jamás las perspectivas extremistas volverán a despojarnos de nada.

martes, 4 de noviembre de 2008